La escena se construyó lejos de Buenos Aires, pero con destinatario directo en la política porteña. Desde Santiago de Chile, la senadora Patricia Bullrich publicó un mensaje que rápidamente fue interpretado en clave doméstica: una comparación entre la capital chilena y la Ciudad de Buenos Aires que incluyó críticas explícitas a la gestión urbana y, especialmente, una definición conceptual sobre el modelo de ciudad que considera deseable.
“Muy buen encuentro con el alcalde de Santiago de Chile, Mario Desbordes, donde coincidimos que el orden, la seguridad y la gestión eficiente son la base obligatoria de una ciudad que crece”, escribió Bullrich en su cuenta oficial. La frase, en apariencia protocolar, derivó en un contraste directo con la situación porteña: “Santiago es un ejemplo de una ciudad que crece y no se queda frenada en lo que Buenos Aires no logra avanzar: la limpieza, los subtes, el tránsito o los impuestos distorsivos.
Ese es el camino”. PUBLICIDAD La publicación de Bullrich tuvo un impacto inmediato en el escenario político porteño.
Su comparación con Santiago de Chile fue leída como una crítica directa a la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri, y reavivó las especulaciones sobre un posible protagonismo futuro de la senadora en la Ciudad de Buenos Aires. Su referencia a problemáticas como limpieza, transporte subterráneo, tránsito e impuestos fue interpretada como un cuestionamiento concreto a la administración actual, que continúa un ciclo político iniciado en 2007.
Bullrich incrementó su presencia en la Ciudad de Buenos Aires en las últimas semanas, al tiempo que La Libertad Avanza refuerza la proyección de sus figuras en distintos distritos. Como presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta, Bullrich combina actividad legislativa, política y territorial.