La industria salmonera chilena cerró el ciclo de implementación de un acuerdo sectorial que movilizó más de $4.200 millones en inversiones orientadas a la sustentabilidad entre 2021 y 2025. El proceso involucró a 19 empresas y 80 instalaciones productivas y proveedoras concentradas en la macrozona austral del país, articulado por SalmonChile, el gremio que reúne a los principales productores del sector.

La iniciativa corresponde al Acuerdo de Producción Limpia (APL) "Estrategia de Cambio Climático y Economía Circular del Sector Salmonero", certificado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, organismo dependiente de Corfo, la Corporación de Fomento de la Producción. Durante 2024, las empresas participantes valorizaron cerca de 280 mil toneladas de residuos, y al cierre del proceso el 100% de las firmas certificadas contaba con políticas formales de sustentabilidad.

Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, valoró la envergadura del proceso y señaló que "este APL refleja una relación de más de dos décadas con el sector salmonero y demuestra que la colaboración público-privada permite avanzar con resultados concretos, medibles y verificables". Ruz también sintetizó la lección del proceso: "La sostenibilidad no se construye de manera aislada: se construye colaborando".

Las empresas certificadas representan cerca del 60% de la producción nacional, lo que permitió avanzar en medición de huella de carbono y trazabilidad a una escala que no habría sido posible de manera individual. El sector es el segundo exportador del país después del cobre: aporta el 2,1% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, genera más de 86.000 empleos y concentra cerca del 30% de la oferta mundial de salmón de cultivo, distribuido en más de cien mercados.

Patricio Melero, presidente de SalmonChile, destacó que el acuerdo fue construido de manera conjunta entre el Estado, las empresas, la ciencia y la innovación: "Ninguno de ellos habría llegado por sí solo a un resultado como este. Los desafíos más complejos no se resuelven desde una sola mirada".

Las inversiones del APL se concentraron en reciclaje, cuantificación hídrica y relacionamiento comunitario en los territorios donde opera la industria. Los avances en reducción de emisiones y valorización de residuos quedaron registrados como datos medibles y auditables, base sobre la que el sector deberá construir los compromisos de su siguiente ciclo.