Industria minera en Chile ahorraría más de US$ 500 millones al año si optara por infraestructura hídrica compartida Según plantea un estudio de Acades y Plusmining, la Región de Antofagasta ha concentrado gran cantidad de proyectos de desalación, pero la mayoría de ellos "atomizados". Es decir, pensados de forma individual.

En cambio, la integración parcial, que comparte infraestructura en base a una demanda común, es una de las alternativas con menor costo a largo plazo y la Región de Atacama figura como un territorio para desarrollarla. La infraestructura hídrica compartida podría ser de alto beneficio económico para el sector minero en el país.

La industria ha demostrado con diferentes proyectos que es capaz de impulsar agua de mar hacia faenas de gran distancia y altura. Sin embargo, la interrogante que nace ahora es cómo hacer que la infraestructura hídrica sea bien pensada para aprovechar sinergias y reducir los costos mineros, los que han venido al alza por la profundidad de los yacimientos y leyes bajas, entre diferentes aspectos.

Un estudio al respecto realizado por Acades, con el apoyo de Plusmining, muestra que la integración parcial es el mecanismo más eficiente para aprovechar el agua proveniente de la desalación. Este mecanismo plantea una infraestructura que reúna a usuarios con una localización geográfica compatible de demanda, permitiendo compartir la aducción principal y una parte de la infraestructura de bombeo de agua.

Dicho método es distinto a las otras dos alternativas que el estudio analiza. Por un lado, está la infraestructura atomizada, la que más se ha dado en el país y que está basada en que cada usuario desarrolla de forma independiente su propia desaladora, su sistema de impulsión y ductos.