La Fiscalía de Mónaco emitió este viernes una alerta roja de Interpol, organismo policial internacional, contra Anastasiia Berezovska, ucraniana de 39 años señalada como la autora material de la explosión del 29 de junio. Los cargos incluyen intento de asesinato, colocación de explosivos en la vía pública y asociación ilícita.
El atentado ocurrió en la entrada de un edificio en el bulevar de Italia del principado, ese pequeño estado europeo de dos kilómetros cuadrados enclavado en la costa mediterránea. Un dispositivo de control remoto activó la carga explosiva, que dejó tres heridos: el empresario ucraniano Vadim Ermolaev, un adolescente y la esposa del magnate, identificada por la prensa local como Anna Ermolaev, quien perdió ambas piernas y permanece en estado grave.
Ermolaev, de 58 años, construyó su fortuna en el sector inmobiliario antes de diversificar sus negocios. Reside en Mónaco desde 2021 y estaba bajo sanciones del gobierno ucraniano, que lo acusaba de mantener vínculos comerciales con Moscú tras la ocupación rusa de Ucrania en 2014.
El fiscal adjunto del tribunal de Mónaco, Morgan Raymon, describió a Berezovska como morena, con un tatuaje que podría ser una serpiente. La mujer habría realizado varios reconocimientos de la zona en días previos al ataque, en algunas ocasiones disfrazada de hombre. Raymon fue claro en que no actuó sola.
Dos hombres quedaron detenidos el miércoles como parte de la investigación, pero fueron liberados al no hallarse pruebas de participación directa. La Fiscalía descartó la pista terrorista el día siguiente de la explosión, y los investigadores apuntan a un ataque deliberado ligado a los conflictos y los negocios del empresario.
Fuentes consultadas por BFM, canal francés de televisión, señalan que la búsqueda de Berezovska se concentra actualmente en Alemania.
