El sábado 27 de junio, detectives de la Policía de Investigaciones de Chile interceptaron a tres hombres en la comuna de Quilpué en el momento exacto en que concretaban la venta de dos fusiles de guerra. No fue una detención fortuita: era el cierre de una investigación de meses que dejó al descubierto una banda dedicada a comercializar y modificar armas ilegalmente desde la Región de Valparaíso hacia distintos puntos del país, según informó La Tercera.

El operativo fue ejecutado por la Brigada Investigadora del Crimen Organizado Metropolitana Sur (BIROMSUR) de la PDI, en coordinación con la Fiscalía de Análisis Criminal y Focos Investigativos (SACFI) Metropolitana Sur. Tras las detenciones, los policías realizaron allanamientos en Quilpué, Valparaíso y Villa Alemana. En esos registros incautaron un total de 13 armas de fuego de distintos tipos y calibres: fusiles de guerra, escopetas, rifles, pistolas y revólveres. También decomisaron 1.724 cartuchos de diversa munición, incluyendo proyectiles de guerra.

La fiscal subrogante Claudia Alarcón Cerda informó que la investigación permitió establecer el alcance de la red. "Durante el transcurso de la investigación, se logró determinar que los imputados realizaban la comercialización de armas desde la Región de Valparaíso hacia diversas comunas del país", señaló la persecutora.

El subinspector Pablo Hermosilla, de la BIROMSUR, precisó que la organización funcionaba de forma completamente clandestina, sin ningún tipo de autorización legal. Según la PDI, la banda no solo vendía armamento, sino que también lo reparaba y modificaba antes de ponerlo en circulación.

Los tres imputados son chilenos y mayores de edad, sin antecedentes previos. Tras la audiencia de formalización por el delito de tráfico ilícito de armas, dos de ellos quedaron en prisión preventiva. El caso continúa siendo investigado por la Fiscalía Regional Metropolitana Sur.