El año se acorta y los procesos se aceleran. Aunque no hay elecciones durante 2026, sí habrá Mundial de fútbol, lo que paraliza, pero además el resultado afecta el ánimo.

Y esto la política lo sabe. En este contexto, en la mesa política de La Libertad Avanza establecieron que la ventana para enviar y aprobar los proyectos que anunció el presidente Javier Milei el 1 de marzo en la Asamblea Legislativa es limitada.

Hasta ahora, el Gobierno envió la Ley Hojarasca y la de Propiedad Privada, y la intención es que la semana próxima ingrese la Reforma Electoral. Pero ese apuro que muestra la Casa Rosada se encontró con una luz de alerta en la sesión de la Cámara de Diputados la semana pasada.

En la madrugada del jueves, la Cámara de Diputados se convirtió en escenario de una votación que marcó un punto de inflexión en la estrategia de la oposición, indicando el inicio de una construcción de mayorías alternativas con miras al segundo semestre y al calendario electoral de 2027. Esta señal, destacada tanto por legisladores como por observadores del Palacio Legislativo, sugiere que los opositores empiezan a tender puentes para modificar el equilibrio de fuerzas, un proceso que se irá consolidando cuando todas las bancadas alineen sus prioridades en función de los comicios del próximo año, según expresó un diputado consultado por Infobae.

Al inicio de la sesión en la que el oficialismo logró aprobar la modificación de la Ley de Glaciares, el diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, pidió un apartamiento de reglamento para tratar los proyectos de ley que tienen como finalidad interpelar a la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la investigación de la causa $Libra. Las posibilidades de ganar eran nulas porque, para un apartamiento, se necesitan dos tercios del recinto, algo que ninguna fuerza puede lograr hoy.