Ocho días bajo los escombros y a tres pisos de profundidad. Eso fue lo que enfrentó Hernán Gil, de 43 años, cuando el doble terremoto que sacudió La Guaira, ciudad portuaria venezolana al norte de Caracas, derrumbó un edificio sobre el estacionamiento subterráneo donde se encontraba. Felipe Yáñez, bombero chileno integrante del equipo USAR (búsqueda y rescate urbano, por sus siglas en inglés) de Bomberos de Chile, fue uno de los rescatistas que participó en la operación.

"La verdad que es una emoción muy grande haber sacado a Hernán con vida después de varias, muchas horas de trabajo, después de que él haya estado encerrado durante ocho días. Para nosotros es un motivo de orgullo", declaró Yáñez a El Diario de Cooperativa.

Gil logró sobrevivir porque quedó protegido bajo un escritorio en el nivel -3 del estacionamiento. Sobre él cayó el peso de una estructura adyacente que colapsó por completo. Eso dejó toneladas de escombros sobre el recinto subterráneo, con el riesgo constante de un derrumbe secundario que convirtió cada movimiento del equipo de rescate en una decisión crítica.

"La estructura estaba muy comprometida. Había muchas toneladas de escombros sobre este estacionamiento que tenía un edificio que colapsó a un costado y cayó sobre este estacionamiento en un -3. Por lo tanto, había mucho riesgo de un derrumbe secundario y eso teníamos que tenerlo en consideración. Cada paso que dábamos, cada pequeño movimiento de estructura que hacíamos, tenía que ser muy cuidadoso para no generar un accidente", explicó el rescatista.

La hidratación fue un factor determinante para que Gil se mantuviera con vida. Después de cuatro días encerrado sin acceso a agua, el equipo logró comunicarse con él y suministrarle líquido mediante sondas delgadas bajo un protocolo médico estricto. "Él recién después de prácticamente cuatro días pudo recibir algo de hidratación, por lo tanto estábamos en la ventana crítica de donde podía él aguantar. Fue a través primero de sondas muy pequeñas, con un estricto protocolo médico", relató Yáñez.