Paraguay eliminó a Alemania del Mundial 2026 en una definición por penales que dejó sin argumentos a uno de los favoritos del torneo. Lo que vino después fue aún más llamativo: la autocrítica de los jugadores germanos minimizó a su propio verdugo.
Joshua Kimmich, capitán de Alemania y volante del Bayern Múnich, club alemán, resumió el sentir del vestuario con una frase que generó debate inmediato: "Alemania debería tener la calidad para ganar a equipos como Paraguay". La declaración, lejos de reconocer el mérito del rival, retrató a Paraguay como un obstáculo que su equipo simplemente no supo superar, no como una selección que los venció con mérito propio.
Esa forma de procesar la derrota no pasó inadvertida en la prensa alemana. Varios medios apuntaron a la falta de claridad en las victorias previas de la Mannschaft, nombre con que se conoce a la selección alemana, durante la fase de grupos. Alemania llegó a la ronda eliminatoria con triunfos ajustados que ocultaban problemas tácticos reales: dificultad para presionar con bloque alto, transiciones lentas y una línea defensiva expuesta ante contraataques directos.
Contra Paraguay, esos problemas cobraron la factura. La selección guaraní neutralizó el mediocampo alemán con un esquema defensivo bien organizado y salidas rápidas al espacio. Noventa minutos no bastaron para que Alemania encontrara el gol de la diferencia, y los penales terminaron por enterrar al equipo europeo.
Según informó BioBío Chile, la derrota reactiva el debate sobre el rumbo de la selección alemana desde sus eliminaciones prematuras en los mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022. Paraguay, en cambio, avanza a la siguiente fase en una de sus mejores actuaciones recientes en un Mundial, con méritos que sus propios rivales parecen reacios a reconocer. Los guaraníes conocerán a su próximo rival en las próximas horas, conforme avance el cuadro del torneo.