VER RESUMEN David y Alejandra, ex monjes que vivÃan en la soledad, se conocieron en Melipilla y encontraron un amor inexplicable. Alejandra, monja chilota, buscaba la soledad en el Carmelo, mientras David, de Lota, sintió la llamada desde joven.

Tras décadas en monasterios, ambos coincidieron en un remoto lugar de Melipilla y en Chiloé, su amor floreció. Decidieron unir sus vidas como ermitaños casados.

La noticia fue bien recibida por sus familias, y celebraron un matrimonio chilote con todas las tradiciones. David y Alejandra no son un matrimonio cualquiera.

Su historia está marcada por la religión y por la búsqueda de tranquilidad en la soledad absoluta. Ambos fueron monjes y, por cosas del destino, ese mismo camino los llevó a conocerse en una remota zona de Melipilla y coincidir en Chiloé, donde nació un amor que ellos mismos no logran explicar .

A través de una videollamada desde una casa en la localidad de Chepu, en la isla de Chiloé, David Jara y Alejandra Reyes cuentan a BioBioChile su historia de fe, vocación y amor. Entusiasmados, comparten cómo la vida puede cambiar y cómo nuevos sentimientos pueden aflorar con el paso de los años.