La Moneda transmitió en vivo, durante casi cuatro horas, el traslado de 687 internos hacia la nueva cárcel de Talca, en la Región del Maule. La operación, bautizada por el gobierno como "Operación Cancerbero", movilizó más de 50 vehículos, apoyo aéreo y a las tres instituciones de seguridad del país: Gendarmería, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).

La transmisión comenzó antes de las ocho de la mañana de este jueves a través del canal de YouTube del Gobierno de Chile, en paralelo a la cobertura televisiva. Las imágenes mostraron la salida de la caravana desde las cárceles del centro de Santiago, con reos engrillados recibiendo instrucciones de los gendarmes antes de subir a los vehículos.

Entre los trasladados hay 37 integrantes de organizaciones criminales y otros internos calificados de "alto compromiso delictual". El recinto que los recibió fue inaugurado en enero de este año por el entonces presidente Gabriel Boric, y ahora, bajo la administración de José Antonio Kast, se convirtió en el escenario de la primera gran demostración de fuerza penitenciaria del nuevo gobierno.

El operativo se organizó en cinco grupos distintos. El primero trasladó a los nueve líderes de organizaciones criminales en cuatro camionetas Chevrolet Tahoe blindadas de Gendarmería. El segundo grupo, con otra camioneta blindada, una micro y un furgón, movilizó a 28 integrantes adicionales de bandas delictivas. El despliegue comenzó cerca de las seis de la mañana, con los primeros vehículos saliendo rumbo al sur poco después de las siete.

La magnitud del operativo y su transmisión en vivo generaron reacciones inmediatas en la oposición, que calificó el despliegue como un "estilo Bukele", en referencia a Nayib Bukele, el presidente de El Salvador conocido por sus operativos masivos y televisados contra pandillas. La comparación apunta a una estrategia comunicacional que privilegia la exhibición pública de la fuerza estatal, un giro respecto a cómo Chile había gestionado tradicionalmente los traslados penitenciarios, sin transmisiones oficiales ni despliegues de esta escala.

El gobierno no ha entregado hasta ahora una cifra oficial sobre el costo del operativo, que incluyó coordinación con tres instituciones, vehículos blindados y cobertura aérea. La discusión sobre ese gasto, y sobre si la estrategia comunicacional se repetirá en futuros traslados, quedó abierta tras la transmisión de casi 200 minutos que Gendarmería y el Ejecutivo definieron como un hito en la gestión penitenciaria del nuevo gobierno.