En tiempos de estrechez fiscal, la importancia del RSH Una reciente auditoría de la Contraloría evidenció que ciertos municipios destinaron en 2025 más presupuesto en celebraciones que a asistencia social. En un contexto de crecientes exigencias y de estrechez fiscal, y agudizado por la incertidumbre internacional y su efecto en el país, resulta imprescindible volver a poner el foco en el buen uso de los recursos públicos y contar con un mecanismo que permita identificar a los hogares con más necesidades.

Por ello, es clave que el gobierno priorice el perfeccionamiento del instrumento de focalización, como una condición necesaria para dirigir correctamente el gasto social. Chile cuenta con una extensa historia de mecanismos para focalizar los programas sociales.

Desde la Ficha CAS a fines de los setenta hasta el actual Registro Social de Hogares (RSH). A pesar de los cambios, el fin de estos sigue siendo contar con un instrumento objetivo para entregar la ayuda social a los hogares con mayores carencias.

A partir de la información del RSH se ordena a los hogares en siete tramos considerando ingresos, composición del hogar, discapacidad, dependencia, además de ciertos antecedentes patrimoniales. A 10 años de su implementación y pese al avance que significó el RSH (como verificar la información con registros administrativos), persisten espacios importantes de mejora.

Una de las principales distorsiones es que sobreestima a la población con mayores carencias. Según la Casen 2024, usando la metodología más exigente, hay 3.478.364 personas en pobreza.