Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero “El auge minero de Argentina es una oportunidad para Chile” El desarrollo minero que experimentan países vecinos como Argentina y Perú no debe ser visto como una amenaza para Chile, sino como una oportunidad para fortalecer la posición del país dentro de uno de los polos mineros más importantes del mundo. Esa es una de las principales conclusiones que plantea Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero, quien este viernes visitará la Región de Coquimbo para participar en una sesión de directorio de la entidad y reunirse con autoridades, empresarios y representantes del sector.
En conversación con El Día, el dirigente gremial abordó el escenario internacional de la minería, las oportunidades que enfrenta la Región de Coquimbo, los desafíos derivados de la denominada “permisología”, el futuro de proyectos emblemáticos como Dominga y la importancia que ha adquirido el royalty minero para las comunas del país. Una oportunidad Respecto al fuerte crecimiento de la actividad minera en Argentina, especialmente en la Provincia de San Juan, Villarino sostuvo que el fenómeno abre importantes posibilidades para Chile y particularmente para la Región de Coquimbo.
“Aquí se está consolidando un espacio común donde la minería demanda talento, tecnología, logística y servicios. Chile tiene experiencia, proveedores especializados, capital humano y una ubicación estratégica que le permite transformarse en un socio relevante para el desarrollo de la minería en países vecinos”, afirmó.
En ese contexto, destacó que Coquimbo posee condiciones especialmente favorables debido a su cercanía con los proyectos que se desarrollan al otro lado de la cordillera. “Si la región quiere aprovechar esta oportunidad, debe preocuparse de fortalecer la infraestructura, formar capital humano y desarrollar proveedores capaces de participar también en esos mercados”, señaló.
El presidente del Consejo Minero aseguró que el sector vive actualmente un escenario favorable a nivel mundial, impulsado por tendencias estructurales que mantienen una demanda sostenida de minerales. Entre esos factores mencionó la urbanización, la transición energética, la electromovilidad y el crecimiento de los centros de datos, actividades que requieren grandes cantidades de cobre y litio.