En Puente Alto, el JardÃn Infantil Ernesto Pinto Lagarriguel conquistó Iberoamérica tras obtener una mención honrosa por convertir los materiales frecuentemente desechables en aprendizajes. El establecimiento, perteneciente a la Protectora de la Infancia, recibió el reconocimiento en el Premio Iberoamericano de Innovación Educativa, organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), convirtiéndose en el único establecimiento chileno en llegar a la final de esta distinción, que reconoce las mejores prácticas pedagógicas de la región.

El reconocimiento fue otorgado a CEREUC (Centro de Reutilización Creativa), un proyecto impulsado por la educadora Fernanda Alvarado y que cuenta con una activa participación de las familias de la comunidad educativa. La metodologÃa consiste en transformar materiales que habitualmente son descartados en oportunidades de aprendizaje.

Entre ellos se encuentran cajas de cartón, envases plásticos, telas y otros elementos donados por los apoderados. A partir de estos recursos, el equipo pedagógico desarrolla experiencias educativas vinculadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Respecto de la iniciativa, Fernanda Alvarado explicó que “los niños aprenden mejor cuando el aprendizaje viene de su mundo cotidiano”, lo que motivó la creación del proyecto. “QuerÃamos demostrar que se puede construir una experiencia educativa de calidad con lo que tenemos, con lo que la propia comunidad considera suyo”, dijo.

Por su parte, la gerente general de la Protectora de la Infancia, Alejandra Canessa, afirmó que este reconocimiento confirma que âla convicción pedagógica, la creatividad del equipo y el compromiso de las familias son el motor de la innovación educativa”. “Siempre necesitamos más recursos y seguimos trabajando para conseguirlos, pero este logro nos demuestra que, mientras tanto, también somos capaces de transformar la educación desde adentro.