Las estacas que clavó el cambio de gabinete Sí, su inminencia fue un drama. Sí, cuando ocurre así puede ser una tragedia.

Pero una vez consumado el cambio, todo puede mejorar: el manual no escrito dice que los gobiernos se reimpulsan, concentran la agenda, potencian figuras y su oposición suele quedarse sin blancos fijos a los que disparar. Más, si queda la fase decisiva del megaproyecto.

Y quedan lecciones, advertencias y pistas que atender: por algo se analizaron las debilidades y fortalezas acumuladas, y la próxima etapa, en el consejo de gabinete del viernes. Cuatro días después de esta intervención a tajo abierto y casi sin anestesia, examinemos lo que quedó sobre el tablero.

Noticias destacadas 1 Academia Steinert Descartado regresar al Ministerio Público -sus puentes colgantes quedaron en el suelo, asumen sus cercanos-, el porvenir de la flamante exministra de Seguridad Pública puede ser un tema. En el Partido Republicano (cuyo jefe Arturo Squella la propuso o instaló en el gabinete, según quién) hacen ver que no van a dejar botada a nadie “porque es parte de nuestra esencia y rol”.

En Palacio acotan que siempre hay “consideraciones de lealtad y posibilidades”. ¿Dónde?