El valle del Elqui se posicionó como el principal imán turístico de la primera semana de vacaciones de invierno en la región de Coquimbo, donde familias de todo el país llegaron principalmente a descansar. Los balnearios de Tongoy y Guanaqueros, además del borde costero de la conurbación La Serena-Coquimbo, completaron el cuadro de un período con buen movimiento, aunque por debajo de las expectativas del sector.

Laura Cerda, presidenta de la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo, precisó que la ocupación hotelera en la conurbación alcanzó el 65%, mientras que los establecimientos del casco histórico de La Serena se movieron cerca del 60%. La meta inicial era superar el 70%. Cerda confía en que la segunda semana de vacaciones traiga un repunte en el número de visitantes, apoyado en las actividades organizadas por los municipios de la zona.

Las estadías son principalmente de tres a cuatro noches y el perfil dominante es el de grupos familiares que priorizan el descanso por sobre las actividades.

Desde el borde costero, María Antonieta Zúñiga, gerente de Barrio del Mar, el sector comercial del litoral de la conurbación, trazó un balance positivo de la temporada. Señaló que la actividad en comercio, gastronomía y servicios turísticos fue mayor que en períodos anteriores, lo que refuerza la tendencia del litoral como destino activo durante todo el año. Eso sí, Zúñiga advirtió que el crecimiento deja en evidencia la urgencia de mejorar la conectividad y la movilidad en el área costera para consolidar el desarrollo económico del territorio.