La separación de Onelia Molina y Mario Irivarren ha generado atención por un motivo inesperado: el vínculo que la participante de reality mantuvo con la madre de su expareja, Marcela. Molina decidió hablar públicamente en el programa Esto es Guerra.
Durante su intervención, relató cómo vivió su salida de la casa de Mario y, sobre todo, el dolor que le produjo el alejamiento de quien consideró parte de su familia. De acuerdo con las declaraciones de Onelia Molina, la decisión de dejar la vivienda que compartía con Irivarren no fue sencilla.
Para evitar cualquier tipo de confrontación directa, optó por solicitar a unas amigas que retiraran sus pertenencias. “Coordiné con Marce, que desde aquí le pido las disculpas del caso porque ella no tiene nada que ver, ni su familia, ni mi familia”, explicó en ‘Esto es Guerra’, reconociendo la importancia de establecer un contacto cero con su expareja.
En su relato, Molina insistió en que el vínculo con la familia de Mario Irivarren siempre se mantuvo en buenos términos. “Toda la vida con su familia hemos tenido una increíble relación y en realidad una de las cosas que más me duele es esto”, afirmó la excompetidora, visiblemente afectada por la situación.
La salida de la joven de la casa de Mario Irivarren no solo implicó el cierre de una etapa sentimental, sino también un distanciamiento de quienes la acompañaron en el día a día. El contexto familiar, las rutinas y hasta el cariño por las mascotas formaron parte de una convivencia que, según describió Molina, le resultó especialmente difícil dejar atrás.