El Real Madrid selló su pase a los cuartos de final de la Champions League tras completar la eliminatoria frente al Manchester City. El equipo blanco afrontó el partido de vuelta en el Etihad Stadium con una cómoda ventaja de 3-0 obtenida en el encuentro de ida disputado en el Santiago Bernabéu.
La diferencia en el marcador obligaba al conjunto inglés, dirigido por Pep Guardiola, a buscar una remontada desde los primeros minutos. A pesar de la dificultad de la tarea, el Manchester City no se rindió y salió al campo decidido a presionar y a buscar el gol que les permitiera soñar con cambiar el destino de la serie.
Durante la primera parte, el Manchester City mostró su intención de hacerse con el control del juego y poner en aprietos al Real Madrid. El equipo local trató de adueñarse del balón y atacar de forma constante, mientras que el conjunto blanco optó por una estrategia basada en la solidez defensiva y la espera de oportunidades al contragolpe.
Sin embargo, el guion del partido dio un vuelco a raíz de una jugada clave en el minuto 20, cuando Bernardo Silva fue expulsado tras ver la tarjeta roja directa. La infracción cometida dentro del área supuso también un penalti a favor del Real Madrid.
La responsabilidad de ejecutar la pena máxima recayó en Vinicius Júnior, que no falló ante la portería rival. El brasileño convirtió el penalti en gol, ampliando la ventaja de los blancos en el marcador global y dificultando aún más la tarea del Manchester City.