Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artÃculo. El exministro de Interior durante el Gobierno de Michelle Bachelet, Jorge Burgos, se disculpó por la postura errónea que se tuvo en el pasado respecto al crimen organizado en Chile, admitiendo que subestimaron su impacto.

Burgos enfatizó que el crimen organizado es una realidad en Chile, pero considera que es manejable gracias a la institucionalidad del paÃs. Además, Burgos afirmó que el gobierno de Gabriel Boric no dejó una emergencia en seguridad y elogió la coordinación entre Carolina Tohá y Luis Cordero en la creación de institucionalidad.

Las declaraciones las entregó tras la presentación del Estudio de Persecución Penal del Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián, desarrollado en Puerto Montt, en la región de Los Lagos. En ese contexto, Burgos, que lideró la cartera de Interior entre 2015 y 2016, reconoció que no se dimensionó el impacto del crimen organizado.

“Probablemente hubo la sensación en Chile, por muchos actores, en los que me incluyo, de que ciertos elementos del crimen organizado nunca iban a pasar en el paÃs porque era un paÃs que estaba protegido”, indicó en conversación con Radio BÃo BÃo. “Reconozco que hubo la sensación errónea de que, por alguna razón, Chile iba a distinguirse una vez más del resto del barrio y eso no pasó.

Tenemos los mismos riesgos, con mayor capacidad de reacción, pero no estamos ajenos a eso”, añadió. La exautoridad fue enfática en indicar que “el crimen organizado es una realidad en Chile, pero creo que es manejable porque nuestra institucionalidad tiene condiciones para ir dándoles golpes en sus estratos más altos, como la operación Tokio”.