El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) expuso ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados sus principales reflexiones y recomendaciones preliminares sobre el proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social. En ese marco, primero el CFA precisó que el análisis se centró exclusivamente en los aspectos fiscales de la iniciativa legal, sin emitir juicio sobre la política tributaria en sí misma o respecto del diseño específico de las propuestas y bajo la premisa de que los gastos permanentes deben ser financiados con ingresos permanentes.
Asimismo, señaló que el contexto de estrés fiscal de corto y mediano plazo exige que el informe financiero (IF) del proyecto se realice con un enfoque de prudencia fiscal. Luego, remarcó aspectos a tener en consideración previo al análisis.
Entre ellos, sostuvo que el proyecto combina medidas de gasto, modificaciones tributarias y medidas de simplificación regulatoria, con el objetivo de elevar el crecimiento tendencial de la economía, además de contemplar medidas transitorias y otras de carácter permanente. Y señaló que, en ese escenario, el IF considera que el impacto fiscal del proyecto está asociado a un efecto fiscal directo y otro de segunda vuelta asociado al mayor crecimiento económico.
Respecto al efecto fiscal directo del proyecto (sin considerar el efecto por mayor crecimiento), el CFA señaló que presenta un déficit persistente en todo el horizonte de evaluación, alcanzando un máximo de 0,71% del PIB en 2030, y de 0,43% del PIB en 2050. Y en cuanto al efecto de segunda vuelta, el Consejo sostuvo que el impacto estimado del mayor crecimiento esperado sobre el balance fiscal se traduciría en una mejora por 0,41% del PIB en 2030.
En ese sentido, el Consejo aseguró: “El impacto final del proyecto sobre el balance fiscal depende críticamente de la materialización del crecimiento económico proyectado”, detallando que sin el efecto del crecimiento, la iniciativa genera un deterioro fiscal permanente de 0,43% del PIB en régimen (2050); e incorporando el efecto crecimiento, el balance fiscal mejoraría a 0,78% del PIB en régimen, pero en 2030 seguiría siendo deficitario en 0,3% del PIB. Además, sostuvo que entre 2026 y 2031, la iniciativa legal genera un impacto fiscal neto negativo, por lo que para lograr la neutralidad fiscal en ese periodo se requerirán fuentes de financiamiento adicionales de magnitud relevante, no contenidas en el proyecto.