Tendencias13 de Junio de 2026 Identificar y eliminar solo células con mutaciones: la innovadora técnica que busca combatir hasta los cánceres más difíciles Un nuevo estudio publicado en la revista Nature utiliza una técnica para detectar en cada célula cuando haya mutaciones de una proteína supresora de tumores -que es la causal de gran parte de los cánceres-. Aquello permitiría distinguir las células "enfermas" de las sanas y atacar solamente las cancerígenas, brindando solución incluso para las enfermedades que hoy tienen pocas alternativas de tratamiento.

Compartir Entre los problemas de salud que más aquejan a la población a nivel global, suelen liderar los distintos tipos de cáncer. Y con ello, se menciona que uno de los grandes problemas de la quimioterapia -y que precisamente es el causante de que tenga tantos efectos secundarios- es que no permite distinguir entre células sanas de cancerígenas.

Es por eso que un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Nature por científicos de UC Berkeley, UC San Francisco y los Institutos Gladstone resulta innovador, porque muestra una técnica que logra identificar células con una mutación cancerosa específica. El estudio denominado “Dirigiendo la destrucción de la cromatina mediante la activación por ARN a mutaciones específicas del cáncer” logró dar con un nuevo enfoque que permite dar tratamiento incluso a cánceres denominados “incurables”, aquellos donde no existen medicamentos efectivos para combatirlos.

Cómo se logró eliminar selectivamente las células cancerosas Mediante una técnica utilizando CRISPR, tecnología de edición genética, se logró avanzar a que se pueda destrozar el material genético de las células cancerígenas por dentro, provocando su muerte, sin dañar las células sanas que están al lado. La herramienta utiliza una variante poco conocida de CRISPR llamada Cas12a2, la cual actúa más bien como un mecanismo de destrucción selectiva.

Los investigadores la programaron para reconocer señales específicas presentes en células cancerosas para luego desencadenar un proceso que fragmenta el material genético de esas células hasta provocar su muerte. El estudio apunta a destruir aquellas células que presentan mutaciones genéticas que suelen impulsar el cáncer, aquellas que ocurren en proteínas supresoras de tumores —cuyo trabajo es evitar que el cáncer se desarrolle— que está presente en casi la mitad de todos los casos de cáncer.