La radio terapéutica que sintoniza con la salud mental: “Quien escuche el programa nos verá de otra manera” 0 “Por una mala jugada con el novio que falleció, ingresé aquí. Vine hecha un destrozo”.
Blanca lleva trece años dentro. Aún utiliza un anillo en el dedo anular de su mano derecha.
Los pasillos del Centro Hospitalario Padre Menni son laberínticos: suben y bajan y se bifurcan. El centro funciona como una pequeña ciudad al margen de los tiempos del mundo exterior.
Entre pacientes y personal, las mañanas del hospital concentran unas 600 personas. Es un murmullo constante, una suma de rutinas que se repiten.
Entre ese ir y venir, Blanca, Guti, Marijo y Fran caminan hacia un cuarto pequeño al fondo de uno de esos pasillos. No parecen distintos a los demás.