Las delegaciones de Estados Unidos e Irán se reunirán este martes en Doha, capital de Catar, para reanudar negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Así lo confirmó el lunes Donald Trump desde Washington, apenas días después de que Teherán negara públicamente su intención de participar en estas mesas técnicas.
"Ellos van rumbo a Catar; creo que ya salieron o están a punto de partir. Veremos cómo resulta", dijo el mandatario, usando el término desnuclearización para describir el objetivo central de las conversaciones.
La delegación estadounidense está encabezada por Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca para asuntos de Oriente Medio, y Jared Kushner, yerno de Trump e igualmente designado como enviado especial. Ambos viajaron el lunes a Doha, según confirmó la portavoz de la administración, Karoline Leavitt.
El encuentro se produce en un momento de alta tensión. El acuerdo del 21 de junio fijó una hoja de ruta de 60 días para negociar un pacto nuclear y fue el primero en lograr un alto el fuego después de más de cien días de guerra abierta, además de permitir reabrir el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde circula gran parte del petróleo del Golfo Pérsico. Desde entonces, sin embargo, la situación volvió a escalar: Irán atacó varios buques en esa ruta estratégica, Estados Unidos respondió con bombardeos contra objetivos militares en la costa sur iraní y Teherán contraatacó con ataques a bases estadounidenses en Kuwait y Baréin.
El fondo del conflicto es el control de esa ruta. Irán insiste en ejercer la soberanía exclusiva sobre el tránsito marítimo por Ormuz, mientras Washington rechaza esa pretensión y amenaza con continuar sus bombardeos si las hostilidades no cesan.
Para Chile y el resto de América Latina, la disputa tiene consecuencias concretas. Trump afirmó que, gracias a las negociaciones, el precio del barril de petróleo cayó a su nivel más bajo desde el inicio del conflicto en febrero. Según informó Cooperativa, la escalada de las semanas anteriores ya había sacudido a Wall Street, con pérdidas que afectaron a los fondos de inversión chilenos expuestos a mercados externos.
El plazo de los 60 días acordados el 21 de junio vence a fines de agosto. Si las conversaciones de Doha no avanzan, ambas partes quedarán sin un marco diplomático vigente antes de que termine el verano en el hemisferio norte.


