A solo horas de que se abran las urnas para la segunda vuelta presidencial en Perú, la incertidumbre y la fragmentación marcan el pulso de un país políticamente convulsionado. El balotaje enfrenta a dos figuras que encarnan proyectos diametralmente opuestos: Keiko Fujimori, histórica lideresa del fujimorismo en un nuevo intento por llegar a la presidencia, y Roberto Sánchez, candidato de izquierda vinculado al sector del destituido exmandatario Pedro Castillo.
Para profundizar en este complejo escenario, el doctor en Estudios Americanos y académico de la Universidad de Santiago, Fernando Estenssoro, conversó con el programa Política en Vivo de Radio Universidad de Chile. En su análisis, el experto advirtió que la política peruana resulta sumamente difícil de comprender desde el exterior debido a sus profundas fracturas internas, partiendo por un alto nivel de abstención que opera como un constante voto de castigo hacia el sistema imperante.
Según el académico, la situación general no ha variado sustancialmente en comparación a la última elección presidencial, especialmente porque ninguno de los candidatos logró una mayoría abrumadora en la primera instancia. Sin embargo, destacó que el sorpresivo avance del candidato de izquierda a la papeleta final demuestra que el sector que respaldó en su momento a Castillo sigue siendo una fuerza política importante que no puede ser subestimada por el establishment limeño.
El peso del voto rural y el enigma de Fujimori Al desglosar las fuerzas electorales, Estenssoro enfatizó que el electorado de Sánchez no responde a los cánones de la izquierda urbana tradicional, sino que está cimentado en un fuerte voto rural campesino. “La rivalidad entre el campo y la ciudad en Perú es real”, sentenció el académico, explicando que las condiciones de vida históricamente se han concentrado en la capital, generando una fractura geográfica y étnica donde la sierra y la selva levantan reivindicaciones propias enfocadas en una mayor redistribución de los ingresos.
En la otra vereda, la posición de Keiko Fujimori genera interrogantes respecto a cómo administrará su capital político si logra asegurar el apoyo de la centro-derecha. El experto explicó que los parámetros ideológicos tradicionales se han corrido y resulta complejo definir si la candidata se alineará con las nuevas formas de ultraderecha populista que han comenzado a dominar la escena regional, o si mantendrá una postura más pragmática frente a las políticas sociales y la participación del Estado en la economía.