El expresidente Gabriel Boric hizo una de sus autocríticas más duras desde que dejó La Moneda. Durante la presentación del libro La Resaca, del sociólogo Eugenio Tironi, reconoció fallas de diagnóstico y de gestión que marcaron su gobierno entre 2022 y 2026.
El punto más sensible fue la seguridad pública. "No fuimos creíbles en seguridad", admitió el exmandatario, reconociendo que su administración no logró convencer a la ciudadanía de contar con una estrategia sólida frente a la delincuencia.
Boric explicó que al asumir la Presidencia ya existían señales de un cambio de escenario político. El desgaste del proceso constituyente, el alza en la preocupación por la seguridad, las dificultades económicas y la incertidumbre dejada por la pandemia eran evidentes desde el inicio. "Esos signos no fueron leídos con la ponderación adecuada", afirmó.
El exjefe de Estado también se refirió a los retiros de fondos previsionales, una de las políticas más controvertidas de su carrera. Como diputado había respaldado esas medidas, que permitieron a los cotizantes sacar recursos de sus cuentas individuales en las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) durante la pandemia. "Los retiros fueron un gran error", reconoció ahora, distanciándose de la postura que sostuvo en el Congreso.
Boric planteó además que la centroizquierda y la izquierda necesitan revisar su relación con la ciudadanía. A su juicio, la seguridad y la estabilidad económica se instalaron como prioridades centrales del país, y los sectores progresistas deben adaptarse a ese nuevo escenario si quieren recuperar apoyo electoral.
Entre los asistentes al encuentro estuvo el exministro Carlos Montes, quien valoró el ejercicio de autocrítica y sostuvo que puede aportar al debate sobre el futuro de la izquierda chilena tras la derrota electoral que llevó a José Antonio Kast a La Moneda.