Más Allá Del cobre: una agenda estratégica para Chile y Perú La reactivación del Consejo Empresarial Chile-Perú, tras tres años sin sesionar y los 20 años del Tratado de Libre Comercio entre ambos países, es una señal positiva en un momento en que la competencia global por atraer inversiones exige mayor coordinación entre economías complementarias. Perú es hoy el tercer socio comercial de Chile en América del Sur.

El intercambio bilateral alcanzó los US$ 3.771 millones en 2025 y el stock de inversión chilena en ese país supera los US$ 24 mil millones, con cerca de 400 empresas nacionales desarrollando más de 1.000 proyectos en territorio peruano. Pero la relevancia de esta relación va más allá del comercio.

Chile y Perú concentran cerca del 40% de la producción mundial de cobre y poseen reservas claves para la transición energética. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la demanda de litio podría aumentar entre 470% y 800% hacia 2050, abriendo una oportunidad estratégica para ambos países.

El verdadero riesgo para esta agenda no proviene del resultado electoral, sino de desafíos estructurales de ambos países. Con ese telón de fondo, la agenda impulsada por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y la Sociedad de Comercio Exterior de Perú (ComexPerú) apunta en la dirección correcta: facilitación del comercio, conectividad física y digital, seguridad fronteriza, promoción de inversiones y cooperación en sectores como minería y energía.

La estrecha elección presidencial peruana no debería alterar sustantivamente esta hoja de ruta. Más allá de quién resulte vencedor, la economía de ese país ha mostrado capacidad para preservar sus equilibrios institucionales.