El ingreso de un nuevo proyecto de ley para combatir la violencia en los colegios, conocido como "Plan Escuelas Protegidas" y promovido por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast, ha generado un debate sobre la mejor manera de enfrentar los desafíos en los establecimientos educacionales. La discusión central gira en torno a si las medidas propuestas responden a una verdadera crisis o si, por el contrario, representan una sobrerreacción que podría tener consecuencias negativas.

En su participación en El Primer Café de Cooperativa este miércoles, la secretaria nacional de la Democracia Cristiana (DC), Alejandra Krauss, afirmó que, aunque "debiendo abordarse el tema de la violencia escolar, tampoco (se debe) sobre reaccionar", enfatizando la importancia de la prevención y la necesidad de mirar más allá de las respuestas inmediatas. "Me falta algo esencial en esta materia (...) medidas preventivas", puntualizó Krauss, que también alertó sobre un "sesgo envuelto en el proyecto de ley que me preocupa brutalmente, porque es como los pobres están condenados a ser delincuentes", refiriéndose a la medida que propone la pérdida de la gratuidad universitaria para infractores.

"Guardemos estas caricaturas que no nos hacen bien", concluyó la militante democratacristiana. Una de las acciones clave es la revocación de beneficios de estudios superiores para alumnos con historial de agresiones.

(FOTO: ATON) Implementación de normativas: Desafíos en el aula y para el personal Por contraparte, el diputado y vicepresidente de la UDI, Eduardo Cretton, defendió en Cooperativa la necesidad de la nueva legislación, afirmando que "este proyecto de ley es necesario, sobre todo en las circunstancias en las que estamos viviendo". Respecto a la revisión de mochilas, una de las medidas impulsadas por el Gobierno, aunque reconoce que "es algo que a nadie le gustaría", la considera "necesario para resguardar la seguridad de alumnos y profesores".

Cretton también respaldó la medida de retirar la gratuidad universitaria a los condenados por violencia, indicando que es "muy importante para que demos una señal potente de que acá los actos tienen consecuencias". La inspección de bultos personales en aulas genera discusión, considerándose un elemento necesario para la tranquilidad estudiantil.