Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artÃculo. Los cuatro candidatos latinoamericanos a liderar la SecretarÃa General de la ONU evitan un debate cara a cara en Londres, optando por exposiciones individuales.
Se critica la falta de confrontación de ideas y la filtración previa de preguntas, evitando temas incómodos. Destacan perfiles de Rafael Grossi, proponiendo reducir burocracia en la ONU, y MarÃa Fernanda Espinosa, resaltando su carácter de "outsider".
Se destaca la importancia de tener una mujer al frente de la ONU, debate que lleva más de dos años en el aire. Los cuatro candidatos latinoamericanos a encabezar la SecretarÃa General de la ONU a partir del año próximo evitaron el que iba a ser primero y posiblemente único debate cara a cara en un acto en Londres que los organizadores (la Asociación de la ONU en el Reino Unido) habÃan previsto como tal.
Según un reporte de la agencia de noticias EFE, los candidatos -la chilena Michele Bachelet, la ecuatoriana MarÃa Fernanda Espinosa, el argentino Rafael Grossi y la costarricense Rebeca Grynspan- pidieron que el debate a cuatro se transformara en una exposición consecutiva e individual de sus agendas, con la ayuda de una periodistas de la BBC que ejerció de moderadora. Bachelet en encuentro de postulantes a la ONU en Londres El medio agregó que todas las preguntas que la moderadora Lyse Doucet pronunció habÃan sido previamente filtradas, lo que evitó cuestiones incómodas a unos candidatos que ya de por sà estaban midiendo todas sus palabras, sabedores de que su elección depende de dos cosas: el apoyo de la mayorÃa de 193 paÃses miembros de la ONU y que ninguna de las grandes potencias -EE.UU., China, Rusia, Francia y Reino Unido- imponga su derecho de veto en el Consejo de Seguridad.
De modo crÃtico sostuvieron que la presentación de las candidaturas se convirtió en una repetición de lugares comunes al presentar sus proyectos, en los que fue difÃcil distinguir algunos matices: apoyo al multilateralismo, una SecretarÃa General más activa en pro de la paz, la necesidad de reforzar la prevención de conflictos y una mayor representación del llamado “sur global” en los órganos de la ONU. Añadieron que el único que marcó un perfil distinto fue Rafael Grossi, el actual secretario general de la Organización Internacional de la EnergÃa Atómica (OIEA), quien abogó de forma contundente por reducir la burocracia en la ONU, asà como el número de representantes y enviados especiales, una música que será del agrado de muchas cancillerÃas.