El Obispado de Rancagua abordó en un comunicado el tiroteo ocurrido al interior de la parroquia Divino Maestro de la capital de la Región de O'Higgins, donde Marvyn Yáñez, joven colombiano de 27 años, resultó herido en su mano, muslo y cadera. El hecho ocurrió luego que se conmemoraran dos situaciones: el 30o aniversario de sacerdocio del vicario Ricardo Rebolledo y el primer mes de aniversario de la muerte de Flor Yaneth Hurtado, una colombiana asesinada a disparos, madre de Marvyn.
El Obispado lamentó la situación y expresó su "profunda preocupación que la violencia se haga presente en ámbitos que deben ser signos de paz, acogida y esperanza para las personas". "Los templos y comunidades cristianas están llamados a ser lugares seguros, donde hombres y mujeres puedan reunirse para orar, compartir su fe y fortalecer los vínculos que sostienen la vida social", aseveró.
Asimismo, dijo encomendar "la protección del Señor y de la Virgen María a la comunidad de la Parroquia Divino Maestro, pidiendo que este momento de dolor y preocupación se transforme en una oportunidad para seguir manifestando que el camino a seguir no es el de la violencia, sino del diálogo y la paz". Párroco: "Cuando escuchamos los disparos, les pedí a todos que se fueran al suelo" Por su parte, el párroco Cristián Giadach conversó con la prensa y relató detalles del violento incidente ocurrido una vez terminada la misa.
Giadach, junto al diácono y alrededor de 40 feligreses, la mayoría de adultos mayores y un par de niños, celebraban al cura Ricardo Rebolledo en una esquina de la iglesia; mientras, la víctima estaba en las afueras del templo junto a su familia. Fue en ese contexto, cuando entró corriendo Marvyn Yáñez escapando de dos sujetos que disparaban en su contra: "Cuando escuchamos los disparos, les pedí a todos que se fueran al suelo, y lo mismo hizo mucha gente.
Todos, literalmente, escondidos debajo de las bancas, cerrando también la puerta para que ninguna otra persona más ingresara mientras veíamos este lamentable hecho", señaló a El Mercurio. Asimismo, precisó en Las Últimas Noticias que el joven de 27 años fue baleado en su muslo y corrió cojeando a refugiarse en la sacristía, pero fue alcanzado por un segundo sujeto armado.