La cancha de Seattle fue testigo de una de las estampas más duras de la jornada. Lamine Camara, volante de la selección de Senegal, rompió en llanto apenas sonó el pitazo final del partido contra Bélgica. Sus compañeros lo rodearon de inmediato. El marcador decía 3-2 para los europeos y Senegal quedaba eliminado del Mundial 2026.

El penal que decidió todo llegó en los últimos minutos del tiempo extra. Camara cometió una falta dentro del área sobre Youri Tielemans, centrocampista de la selección belga que milita en el Aston Villa de Inglaterra. El árbitro no tardó en señalar el punto y el remate fue certero: Bélgica cerró un marcador que empujó a Senegal a la salida.

El encuentro correspondía a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, la primera ronda de eliminación directa de un torneo que por primera vez reúne a 48 selecciones. La selección senegalesa había llegado hasta ese punto con opciones, pero la falta de Camara en el peor momento trastocó los planes del equipo africano.

Camara no pudo contener las lágrimas en cuanto el árbitro decretó el final. Varios compañeros se acercaron a abrazarlo antes de abandonar el campo. Bélgica, por su parte, avanza a los octavos de final del torneo.