Cámara Baja aprueba proyecto de transferencia tecnológica que ingresó Boric y respaldó Kast, y queda listo para ser ley Con 134 votos a favor, los diputados despacharon la iniciativa que crea un marco regulatorio para transferir la investigación al mercado. Expertos dicen que facilita la creación de empresas en la academia, pero advierten vacíos en propiedad intelectual.
Noticias destacadas Este martes, la Sala de la Cámara de Diputados aprobó y despachó a ley el proyecto que dicta normas sobre transferencia de tecnología y conocimiento, el cual fue ingresado como un mensaje presidencial en el gobierno de Gabriel Boric en 2024 y que recientemente fue respaldado por el Presidente José Antonio Kast en su primera Cuenta Pública. Fue aprobado por 134 votos, con cuatro abstenciones y dos en contra de los diputados libertarios Pier Karlezi y Hans Marowski.
También hubo una segunda votación específica para el inciso segundo del artículo 8, los artículos 9 y 10, y la letra B del 15, que requerían al menos 78 votos a favor por tratarse de disposiciones orgánico-constitucionales, la que fue aprobada por 135 votos. La futura ley busca establecer un marco regulatorio para la transferencia de los resultados de la investigación científica y tecnológica al mercado y a la sociedad en general, basado en la interacción y colaboración de instituciones académicas y de investigación, agencias gubernamentales y la industria, en pro del desarrollo sostenible del país.
En lo grueso, la regulación propone crear un repositorio de conocimiento e información científica y tecnológica, establecer el deber de fomento de la ciencia abierta en instituciones de educación superior (IES) y consagrar el deber del Estado de fomentar los proyectos de investigación, la creación, transferencia y el intercambio de tecnología y conocimiento. También plantea que las IES y sus investigadores puedan crear o participar en empresas de base científico-tecnológica desarrolladas a partir de resultados de investigación.
Luego de ser aprobado, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), Ximena Lincolao -que estuvo en la sala durante el debate y votación- declaró en un punto de prensa que el proyecto recoge “un trabajo de años de diferentes gobiernos, que hoy el Congreso reconoce de forma transversal como un paso adelantepara Chile, para crear ese músculo de innovación que todos estamos de acuerdo en que nos falta”. Agregó que la normativa apunta a destrabar la relación entre ciencia y empresa: “Las universidades del mundo de la innovación no consideran la innovación y la ciencia como excluyentes, hace mucho tiempo que trabajan juntas, pero a veces no tenían la habilidad para hacerlo.