“Uno de los mayores cobardes del deporte”: El feroz ataque contra Gianni Infantino que sacude el inicio del Mundial “La FIFA necesita a Estados Unidos mucho más de lo que Estados Unidos necesita a la FIFA, lo que ha tenido un efecto directo en las humillaciones”, dispararon en Europa. El balón comenzó a rodar oficialmente este jueves en el partido inaugural entre México y Sudáfrica, pero la verdadera acción del Mundial de Norteamérica 2026 parece estarse jugando en las oficinas del poder político y los despachos de la FIFA.
Lo que debió ser una fiesta planetaria ha arrancado bajo una densa nube de cuestionamientos que van desde el bolsillo de los aficionados hasta graves crisis diplomáticas internacionales, poniendo en el ojo del huracán la gestión de Gianni Infantino. Revisa también El torneo de los 48 equipos debutó herido por las quejas generalizadas sobre el altísimo precio de las entradas (potenciado por el descontrol en la reventa), las extremas temperaturas veraniegas y las dudas logísticas sobre estadios diseñados para el fútbol americano que debieron ser readaptados a contrarreloj.
Sin embargo, el verdadero incendio es político. Las estrictas políticas migratorias de Estados Unidos, sumadas a las tensiones por la presencia de Irán tras el reciente estallido del conflicto bélico en el Golfo Pérsico, terminaron por detonar una bomba: la deportación del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, una de las grandes promesas del arbitraje africano.
“Uno de los mayores cobardes del deporte” El escándalo de la deportación de Artan provocó una reacción en cadena global. Una de las críticas más feroces llegó desde las páginas del prestigioso periódico inglés The Guardian, donde el columnista Jonathan Liew desmanteló sin piedad la figura del presidente de la FIFA.
En una columna titulada de forma lapidaria como “El escándalo de Omar Artan deja al descubierto la verdadera naturaleza de Gianni Infantino: uno de los mayores cobardes del deporte”, Liew argumentó que el gigantismo del torneo ha dejado a la FIFA de rodillas ante la superpotencia norteamericana. “La FIFA necesita a Estados Unidos mucho más de lo que Estados Unidos necesita a la FIFA, lo que ha tenido un efecto directo en las humillaciones e inconvenientes que ha estado dispuesto a soportar”, dispara Liew en su texto.