DF Tax | Rebaja del impuesto a las donaciones intergeneracionales Por Vicente Furnaro, socio abogado de Tax Defense. El deseo de ordenar el patrimonio familiar y, quizás, alcanzar a ver cómo los herederos lo administran, es un impulso humano legítimo que se repite entre quienes han acumulado grandes fortunas.
Representa la necesidad de proyectar el control más allá de la propia vida, de asegurar que el legado se gestione según la voluntad del patriarca incluso después de su partida. Matt King, personaje interpretado por George Clooney en Los Descendientes, resumía con ironía ese equilibrio al decir: “Hay que dar a los hijos lo suficiente como para que hagan algo en la vida, pero no tanto como para que no hagan nada”.
La frase refleja el dilema entre proteger el esfuerzo propio y fomentar la autonomía de los sucesores. En Chile, las donaciones se han convertido en una herramienta habitual y lícita para anticipar la distribución del patrimonio en vida, especialmente entre familias de alto patrimonio.
A ello se suma el atractivo de una carga tributaria más favorable que el impuesto general a la renta. Si a esto se añade una rebaja adicional -como propone el proyecto que reduce el tributo a la mitad-, el efecto final es reforzar el incentivo a transferir riqueza entre generaciones.
¿Aumentará el empleo con ello? ¿Se dinamizará la industria?