José Antonio Kast eligió La Araucanía para salir al frente del debate sobre seguridad. Este jueves, en la inauguración del Encuentro Empresarial de La Araucanía (Enela), el presidente defendió la gestión de su gobierno durante los primeros tres meses, pero reconoció que los avances no alcanzan.

El telón de fondo era imposible de ignorar. El país lleva días conmocionado por el asesinato de un niño de 12 años en San Bernardo durante una encerrona, crimen que renovó las presiones para desplegar militares en las calles. El gobierno descartó esa alternativa.

"Podemos decir que la mano ha cambiado", afirmó Kast. Y luego, sin pausa: "Aún falta mucho". La tensión entre ambas frases define el momento político del presidente: hay cifras que mostrar, pero el dolor de la gente no aparece en ninguna estadística.

El mandatario reconoció que esos crímenes no admiten respuestas fáciles. "Cuando vemos un asesinato de un joven de 13 años a manos de otros jóvenes, es algo que no se contesta con cifras, porque el dolor de la familia no se soluciona diciendo 'tenemos más gente detenida'", señaló, según informó BioBío Chile.

Kast enumeró los avances que el Ejecutivo atribuye a sus primeros meses: mayor incautación de drogas, cierre de fronteras y recuperación de territorios que el crimen organizado había tomado en distintas zonas del país. "Hemos avanzado en seguridad, no hemos terminado", resumió.

Chile tiene un historial de gobiernos que presentan estadísticas positivas mientras la percepción ciudadana de inseguridad se mantiene alta. El debate sobre militarización de las calles, descartado por ahora, volverá a instalarse cada vez que un hecho violento sacuda a la opinión pública.

Al cierre del encuentro en La Araucanía, Kast también abordó el empleo. Reconoció que es una de las principales preocupaciones del Ejecutivo, pero aseguró que existen señales positivas para los próximos meses.