El vicepresidente del Partido Republicano, Javier Leturia, analizó en profundidad el sello político y los desafíos estructurales que marcan la administración del Presidente José Antonio Kast. En una entrevista concedida a La Tercera, el dirigente desmitificó las críticas que apuntan a un supuesto dogmatismo en la conducción del Estado, asegurando que la gestión gubernamental se ha configurado bajo criterios de estricto pragmatismo para responder a la compleja realidad interna y al adverso escenario internacional que enfrenta el país en este 2026.

Leturia definió la actual gestión como un “gobierno de emergencia”, estableciendo una clara hoja de ruta donde la prioridad inicial apunta a la estabilización de las instituciones. A su juicio, ordenar la casa es el paso fundamental y primero para, posteriormente, encauzar el crecimiento de la economía, avanzar decididamente en la agenda de seguridad y focalizar las políticas públicas en mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables y marginados de la sociedad.

La vigencia del espíritu portaliano y el control programático El representante de la colectividad oficialista descartó de plano que los lineamientos de La Moneda respondan a un afán netamente doctrinario. Por el contrario, argumentó que el bloque se sostiene sobre el diseño de una sociedad libre, orientada a la resolución de problemas prácticos, el fomento del empleo y la reducción de los índices de pobreza, complementando la estrategia con definiciones políticas y de control interno: El vicepresidente republicano abogó por la necesidad de restaurar en la administración pública un espíritu portaliano clásico, caracterizado por una rigurosa austeridad institucional que se extienda desde el Mandatario hacia todos los estamentos del aparato estatal.

En esa línea, enfatizó que el combate frontal a la corrupción y la erradicación de cualquier tipo de abuso son imperativos morales para ajustar el ejercicio del poder al bien común. Asimismo, defendió la diversidad del gabinete ministerial, calificando como un error técnico la pretensión de algunos sectores que aspiran a consolidar un equipo compuesto exclusivamente por militantes del partido.

El dirigente valoró la incorporación de cuadros técnicos amplios —incluso con trayectorias previas en la centroizquierda—, ejemplificando el buen desempeño del actual ministro de Agricultura. No obstante, advirtió de forma tajante que la permanencia de los secretarios de Estado se encuentra estrictamente condicionada a la lealtad y alineamiento con el plan de gobierno original, precisando que quienes muestren discrepancias con el diseño central deberán abandonar sus funciones.