La Megarreforma tributaria superó la votación general en el Senado, pero el Gobierno de Gabriel Boric sabe que la etapa difícil apenas comienza. Sumar votos en la discusión particular exige concesiones concretas, y el Ejecutivo ya comenzó a moverlas.
La señal más clara llegó desde la cartera de Hacienda: el Gobierno evalúa reducir la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años para los grandes proyectos de inversión. La medida también contempla elevar los requisitos de acceso al beneficio y crear mecanismos de compensación adicionales. En pocas palabras, el escudo que protege a los grandes inversionistas de cambios tributarios se acortaría y se volvería más exigente.
Máximo Pavez, subsecretario del Interior y vocero del Ejecutivo, confirmó que la siguiente etapa estará marcada por negociaciones con la oposición. El objetivo es incorporar observaciones de parlamentarios de derecha y centro para consolidar una mayoría más amplia.
Sin embargo, la oposición no llega sin reclamos a la mesa. El senador Iván Flores, de la Democracia Cristiana (DC), reconoció que el Gobierno deberá ceder más, pero cuestionó la forma en que se condujeron las negociaciones antes de la votación en general. La crítica apunta a falta de transparencia: acuerdos que se cerraron entre pasillos sin que todos los actores tuvieran información completa.
Uno de los votos más observados es el del senador Karim Bianchi, parlamentario independiente que ha mantenido distancia de los grandes bloques. Su posición puede ser decisiva si los números del oficialismo no cierran.
Los parlamentarios tienen hasta el 6 de julio para presentar indicaciones ante las comisiones de Hacienda, Trabajo y Previsión Social, y Medio Ambiente. Esa fecha marca el inicio formal de la negociación artículo por artículo.
