Marcelo Bielsa cerró su ciclo como entrenador de la selección uruguaya con una extensa conferencia de prensa este martes, luego de la eliminación de Uruguay en el Mundial 2026. El técnico argentino habló durante más de una hora, asumió el fracaso y reconoció que hubo reuniones con los jugadores durante el proceso.
La pregunta que sobrevolaba la sala era cuánto influyeron los conflictos internos en el rendimiento de la celeste. Bielsa fue directo: "Existieron reuniones", pero aclaró que las conversaciones con el plantel fueron por cuestiones organizativas, no tácticas. Los jugadores cuestionaron el formato de las charlas técnicas y él aceptó reducirlas.
El entrenador también apuntó a las filtraciones de información como uno de los factores que complicaron el proceso. Sin dar nombres, lamentó que detalles internos llegaran a la prensa, algo que a su juicio dañó la dinámica del grupo.
Uno de los momentos más comentados fue la explicación de por qué sacó del arco a Fernando Muslera, el histórico arquero uruguayo que acumula más de 100 partidos con la celeste. Bielsa no entregó detalles precisos, pero defendió la decisión como parte de su lectura táctica del torneo.
A lo largo de la conferencia, el técnico fue severo consigo mismo. Reconoció haber fallado a los hinchas uruguayos y valoró el respaldo que recibió de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). "Me brindaron toda su confianza", dijo en referencia a los dirigentes, aunque no logró convertirla en resultados.
Bielsa deja Uruguay con una deuda deportiva clara. Para Chile, el nombre del técnico rosarino no es ajeno: entre 2007 y 2011 transformó a la selección chilena, llevándola a los octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010, el ciclo más exitoso de La Roja en décadas. Su paso por Uruguay termina, en cambio, con la eliminación en el torneo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.
La AUF comenzará en los próximos días la búsqueda de un reemplazante. Como primera medida tras la debacle, la federación ya canceló el vuelo de regreso del plantel, y los jugadores deberán costear su propio retorno al país.
