El próximo martes el Senado vota la acusación constitucional presentada contra Nicolás Grau, exministro de Hacienda durante el gobierno de Gabriel Boric. A cuatro días de esa definición, el escenario para quienes impulsan el libelo se complica: los 26 votos necesarios para aprobarlo no parecen estar.

El primer factor que altera el cálculo es la inhabilitación de Luciano Cruz-Coke, senador y presidente de Evópoli. Cruz-Coke anunció que se marginará de la votación luego de haber expresado públicamente su postura contraria al uso político de las acusaciones constitucionales. "Hubo personas que están impulsando la acusación que estimaron que yo habría ido más allá de lo prudente en mis declaraciones. Por ende, me pareció serio, justo, y para darle garantías al proceso, informar a la mesa mi inhabilidad", explicó en Radio Bío Bío. La decisión fue valorada por quienes promovieron el libelo, aunque en la práctica reduce el margen para alcanzar los votos requeridos.

A eso se suma la ausencia del senador de Renovación Nacional Manuel José Ossandón. El parlamentario estará de gira en Paraguay junto al presidente José Antonio Kast y, según fuentes de Radio Bío Bío, tampoco habría votado a favor del libelo de haber estado presente.

Con ese panorama, y considerando que el Partido de la Gente no tiene representación en la Cámara Alta, varios parlamentarios reconocen que conseguir los 26 votos se ve cada vez más difícil.

Pese a ello, el Partido Nacional Libertario (PNL) mantiene sus gestiones. La senadora Vanesa Kaiser, única representante del PNL en el Senado, intensificó los llamados a senadores del oficialismo, apelando a la responsabilidad ante los electores. "Cada sector terminará por reflexionar cómo se va a presentar frente a la ciudadanía una vez haya emitido su voto. Nosotros somos representantes y, por lo tanto, cada senador tiene que pensar en la gente que lo votó", afirmó.

La votación del martes definirá si la acusación prospera o cae. Si la oposición no reúne los 26 votos, Grau quedará absuelto en el Senado.