Sobre el bosque del campo de entrenamiento de Pabradė, en Lituania, se desplegó un escenario que redefine la guerra moderna. A tan solo 30 kilómetros de la frontera con Bielorrusia, decenas de drones aliados surcaron el aire mientras soldados estadounidenses y británicos, desde el suelo, perfeccionaban en tiempo real sus tácticas para combatir enjambres de aeronaves no tripuladas.

Se trata del Proyecto Flytrap 5.0, como adelantaba Escudo Digital y explican las Fuerzas Armadas de EEUU en su comunicado. Es una iniciativa del Ejército de EEUU junto a unidades británicas que buscaba probar la eficacia de diferentes tecnologías y estrategias antidrones en un contexto de fuego real.

El ejercicio, desarrollado entre el 30 de abril y el 19 de mayo, ha convertido el campo de Pabradė en un laboratorio de innovación militar. PUBLICIDAD Formaciones estadounidenses como el 2.º Escuadrón del 2.º Regimiento de Caballería y la 52.ª Brigada de Artillería de Defensa Aérea, junto al 3.er Regimiento de Paracaidistas del Reino Unido, han puesto a prueba más de 50 tecnologías industriales distintas.

Entre ellas destacan radares avanzados, sistemas de interferencia de radiofrecuencia, interceptores cinéticos, efectos de lanzamiento y vehículos terrestres no tripulados. Todas estas capacidades se han conectado mediante una arquitectura de datos tácticos compartida entre los dos países y simulando enfrentamientos contra fuerzas enemigas.

Pruebas con fuego real y sistemas antidrones Flytrap 5.0 ha marcado una diferencia respecto a las ediciones anteriores al incorporar sistemas antidrones a nivel de escuadrón y probarlos en situaciones ofensivas y defensivas reales. Las etapas previas, realizadas en Alemania y Polonia durante 2025, estuvieron orientadas a identificar qué soluciones resultan más eficaces en cada nivel operativo, así como a consolidar tácticas y perfeccionar la formación de los operadores.