El primer test de Wulf al frente de la crisis de los niños haitianos La ministra de Desarrollo Social fue designada por el Presidente para encabezar la coordinación interministerial que buscará esclarecer el paradero de los menores que ingresaron al país bajo reunificación familiar. En Palacio apuntan a su capacidad para comunicar de forma clara y a la confianza del Mandatario en su gestión.

La decisión ya estaba tomada cuando la tarde del miércoles, el biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, reunió a una serie de autoridades para abordar uno de los casos más delicados -hasta ahora- que ha enfrentado el gobierno en sus primeros meses al mando. Hasta la cita llegaron representantes de Interior, Relaciones Exteriores, Defensa, Seguridad Pública, Justicia, Desarrollo Social y Familia, además del Servicio Nacional de Migraciones, la Policía de Investigaciones y Carabineros.

El objetivo era coordinar una respuesta frente a los antecedentes levantados por la Contraloría General de la República respecto del ingreso al país de menores haitianos bajo la figura de reunificación familiar. Antes de que comenzara la reunión, en La Moneda ya existía una definición presidencial respecto de quién asumiría la conducción política y operativa del asunto.

La elegida fue la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf. La secretaria de Estado, de 36 años y militante del Partido Republicano, quedó a cargo de liderar la fuerza de tarea que tendrá como misión coordinar los esfuerzos del Ejecutivo para esclarecer el paradero de menores que no pudieron ser ubicados durante las indagaciones realizadas por el ente contralor y determinar si existieron vulneraciones a sus derechos.

Esa circunstancia abrió interrogantes sobre su paradero y encendió alertas respecto de posibles vulneraciones de derechos e incluso eventuales redes de tráfico de personas. Según el preinforme reservado de Contraloría -dado a conocer por Radio Biobío- se detectaron graves falencias en los procesos asociados al ingreso de ciudadanos haitianos junto a menores de edad bajo reunificación familiar durante la administración del expresidente Gabriel Boric.