En la semana epidemiológica 20, y ante el reporte de más de 270 casos de sarampión hasta la fecha, el gobierno de Perú decretó emergencia sanitaria por 90 días en distintas zonas del país, incluyendo ciudades como Lima, Callao y Tacna. Debido a la cercanía con la frontera norte de Chile, donde hay un alto tránsito comercial y migratorio, existe una creciente preocupación por parte de las autoridades sanitarias para evitar un eventual brote epidemiológico.

Esta enfermedad es causada por el virus del sarampión, perteneciente a la familia Paramyxoviridae; es altamente contagiosa y se transmite por vía respiratoria, cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, libera pequeñas gotas que pueden contener el virus. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, conjuntivitis, tos y la aparición de pequeñas manchas blanquecinas en la mucosa bucal.

Entre el tercer y el séptimo día suele aparecer la lesión característica conocida como exantema, una erupción cutánea rojiza que comienza en cara y cuello y se disemina gradualmente por el resto del cuerpo. Todo caso sospechoso de sarampión es de notificación obligatoria por parte del médico tratante.

Paralelamente, debe enviarse al Instituto de Salud Pública (ISP) una muestra sanguínea para estudio serológico, es decir, detección de anticuerpos específicos contra el virus, y una muestra nasofaríngea para aislamiento e identificación del genotipo viral. Esta información es clave para trazar cadenas de transmisión y determinar si los casos son importados o autóctonos.

Desde 1993 Chile mantiene el estatus de eliminación del sarampión, logrado gracias a campañas de vacunación masiva. Desde entonces no se han registrado casos autóctonos; los eventos detectados han sido casos aislados o brotes importados.