El programa contempla la entrega de kits de compostaje, herramientas, capacitación y seguimiento técnico para asegurar el correcto uso de los equipos y fomentar una gestión comunitaria de los residuos orgánicos. “Lo que buscamos es claro, que miles de personas transformen sus residuos en un recurso útil para la naturaleza y sus comunidades”, señaló el gobernador de Santiago, Claudio Orrego.
En muchos hogares, los restos de frutas y verduras terminan en la basura sin saber que en realidad pueden transformarse en nutrientes para la tierra. De ahí surge la idea que impulsa “Nos Compostamos Bien II”, la nueva etapa del programa del Gobierno de Santiago ejecutado junto a Geociclos, que busca cambiar la forma en que las personas manejan sus residuos orgánicos, promoviendo el compostaje comunitario en la Región Metropolitana.
“Ya vivimos una experiencia exitosa con siete mil composteras individuales, logrando evitar que cerca de ciento cuatro mil toneladas de residuos llegaran a rellenos sanitarios. Hoy damos un nuevo paso con este proyecto comunitario, de más de mil millones de inversión.
Queremos invitar a juntas de vecinos, clubes de adulto mayor, iglesias y establecimientos educacionales a postular por una de las ochocientas composteras comunitarias disponibles”, comentó el gobernador Claudio Orrego. La iniciativa también incluirá campañas de sensibilización, material educativo y actividades de capacitación para fortalecer la participación ciudadana y promover una cultura más consciente respecto de los residuos.
El objetivo es claro: demostrar que una parte importante de lo que hoy consideramos basura puede transformarse en un recurso valioso para la naturaleza. Por su parte, Andrea Arriagada, jefa de proyecto y socia fundadora de Geociclos, señaló que: “Con este proyecto descomprimimos los rellenos sanitarios, bajamos los gases de efecto invernadero que se generan en los residuos, en los rellenos sanitarios y generamos compost, que es un abono.