Desde detención ilegal hasta tráfico de drogas: Los delitos por los que se acusa a carabineros que inventaban operativos para robar Una investigación liderada por la Fiscalía de Talca dejó al descubierto una presunta organización criminal integrada por seis excarabineros que, según la acusación, utilizaban las facultades y recursos propios de la función policial para cometer delitos. Los imputados fueron formalizados por asociación criminal, robo con intimidación, detenciones ilegales y tráfico de drogas, quedando todos en prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación.

Los antecedentes expuestos durante la audiencia describen una operación que, de acuerdo con el Ministerio Público, se extendió durante varios procedimientos y que tenía un patrón común: seleccionar víctimas, ingresar a sus domicilios bajo la apariencia de actuaciones policiales legítimas y sustraer dinero en efectivo para luego justificar las detenciones mediante evidencia previamente preparada. El mecanismo que investiga la Fiscalía Según la investigación, los exuniformados aprovechaban su condición de funcionarios policiales para ingresar a viviendas y registrar distintas dependencias de los inmuebles.

La Fiscalía sostiene que el objetivo principal era apropiarse de dinero y otras especies de valor, utilizando posteriormente elementos vinculados al tráfico de drogas para respaldar los procedimientos realizados. Comité Técnico defiende que el Censo 2024 fue "exitoso" y asegura que trabajadores con antecedentes representan el 0,1% El fiscal jefe de Talca, Héctor de la Fuente, entregó detalles de uno de los episodios investigados y explicó ante el tribunal el modo en que habría operado la organización.

“Los imputados registraron los dormitorios y sustrajeron desde el interior de la pieza de la afectada la suma total de sus ahorros personales, correspondientes a un monto aproximado de entre 5 a 6 millones de pesos en dinero efectivo (…) introduciendo ocultos en el interior del vehículo 14 envoltorios de pasta base de cocaína que poseían con anterioridad”. La declaración del persecutor resume una de las principales tesis de la Fiscalía: que los funcionarios no solo habrían cometido robos durante los procedimientos, sino que además manipulaban evidencia para dar apariencia de legalidad a las actuaciones policiales.

De acuerdo con los antecedentes presentados en la audiencia, los envoltorios con droga eran ocultados en vehículos o inmuebles intervenidos para justificar posteriores detenciones o procedimientos vinculados a delitos de narcotráfico. La investigación apunta a que esta modalidad habría sido utilizada de manera reiterada y no como un hecho aislado.