Daniel Merino, ejecutivo de Bizarro, da un paso al costado y deja la Dirección de Programación de La Moneda El ejecutivo, que en la práctica ejercía como director de Programación y Producción de Presidencia bajo un esquema ad honorem, comunicó este lunes su salida en medio de críticas por descoordinaciones internas. Aunque -aseguran- tenía buena relación con el círculo cercano del Mandatario, acumuló diferencias con el área de avanzada.

Este lunes, el entertainment manager de la productora Bizarro y director ejecutivo del Festival de Viña del Mar, Daniel Merino, puso término a su colaboración en el gobierno del Presidente José Antonio Kast, rol que ejercía en la práctica como encargado de Programación y Producción de Presidencia. Según fuentes de La Moneda, Merino participaba bajo un esquema ad honorem, luego de que optara por no desvincularse de sus funciones en Bizarro.

Pese a ello, su integración al equipo -al que se sumó durante la campaña- era amplia: quienes conocieron de su trabajo, aseguran que contaba con correo institucional de Presidencia, acceso a instancias de coordinación interna y formaba parte de la comitiva oficial en giras del Mandatario, incluyendo el viaje a Arica y Antofagasta a mediados de marzo. Merino es parte de la propiedad de la productora Bizarro, que tiene -entre otros grandes eventos- la producción del Festival de Viña y uno de los actores más relevantes de la industria de conciertos en el país.

Según describe él mismo en su currículum, “con más de una década de trayectoria en la industria del entretenimiento, he forjado un camino significativo en Bizarro Live Entertainment, donde actualmente me desempeño como Gerente de Entretenimiento. En este rol, destaco por mi habilidad en la negociación con agentes, managers, artistas y socios estratégicos, así como en la gestión de equipos en distintos países de Latinoamérica”.

Y agrega: “Como Director Ejecutivo del Festival de la Canción de Viña del Mar, he llevado a cabo la producción ejecutiva de este gran evento, que llega a más de 250 millones de espectadores anualmente”. Su salida, aseguran en Palacio, donde fue ampliamente comentada, se produce tras un creciente malestar que en su entorno describen como descoordinaciones entre equipos y deficiencias en la planificación de actividades.