Chile atraviesa una recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos con crecimiento económico negativo, y un grupo de economistas coincide en que el país terminará 2026 lejos de la meta de expansión que proyecta el Ministerio de Hacienda.
La cartera, encabezada por el ministro Quiroz, espera un crecimiento del 1,8% para este año. Pero las proyecciones que manejan distintos especialistas apuntan a una cifra bastante menor, de entre 1,2% y 1,3%.
Carlos Ominami, exministro de Economía durante el gobierno de Patricio Aylwin y hoy comentarista económico, explicó en el programa El Primer Café que el primer trimestre de 2026 cerró con una caída del Producto Interno Bruto (PIB, la medición del total de bienes y servicios que produce un país) y que el segundo trimestre repitió un resultado levemente negativo. "Esto no hay que sobreinterpretarlo, pero me parece que el dato más inquietante es que la inversión tampoco repunta", señaló.
Según Ominami, la inversión solo creció un 2% y la confianza empresarial, el indicador que mide qué tan optimistas están las empresas para invertir y contratar, disminuyó en vez de mejorar. "La perspectiva de crecimiento va a ser en torno de 1,2 a 1,3 por ciento, lo que contrasta mucho con lo que eran las expectativas a principios del 2026", agregó.
Macarena García, economista del centro de estudios Libertad y Desarrollo (LyD), coincidió en que la meta de Hacienda es prácticamente inalcanzable. Para llegar al 1,8%, explicó, el segundo semestre tendría que crecer cerca de 4%, algo que calificó como poco probable. "Sorprende que haya crecido tan poco la inversión y que haya crecido menos el segundo trimestre que el primero", lamentó.
Claudio Agostini, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), puso el foco en la misma variable: la inversión. Planteó que las empresas podrían estar esperando la aprobación del proyecto de rebaja tributaria antes de tomar decisiones, aunque reconoció que se trata de una hipótesis que habrá que confirmar en los próximos meses.
Rodrigo Wagner, también economista de la UAI, describió el escenario como "una inesperada crisis de expectativas", en la que los indicadores de confianza empresarial y de consumidores cayeron de forma simultánea. Para Wagner, el país debiera converger a un crecimiento de "2 y tanto por ciento" en el mediano plazo, una cifra que hoy parece lejana.
La desaceleración de la inversión tiene un correlato directo en el mercado laboral: cuando las empresas postergan proyectos, también postergan la contratación de nuevos trabajadores. Ninguno de los economistas entregó una cifra específica de desempleo para lo que resta del año, pero todos coincidieron en que la falta de dinamismo en la inversión es la señal más preocupante para la generación de empleo en los próximos meses.
Hacienda mantiene por ahora, de forma oficial, la proyección de 1,8% de crecimiento para 2026, una cifra que Ominami calificó de optimista frente a lo que muestran los datos del primer semestre.

