"No fue nada del otro mundo, no hubo falta de respeto", afirmó este viernes el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, al abordar la tensa jornada vivida ayer en el Teatro Centenario de La Serena, donde el Presidente José Antonio Kast fue increpado por alcaldes de oposición y manifestantes en el exterior del recinto. En opinión del jefe comunal, la percepción de hostilidad hacia el Mandatario fue producto de una falta de organización de los partidos que sustentan al Ejecutivo, señalando que no fueron capaces de contrarrestar el ambiente de protesta.
"Había cien personas afuera, no creo que más, y se generó una sensación de que al Presidente casi como que lo trataron mal o algo por el estilo. Yo creo que ahí hubo un problema de los partidos del Gobierno, que no fueron capaces de movilizar, invitar a que la gente fuera a recibir al Presidente.
No hicieron la pega", cuestionó. Asimismo, respecto a lo sucedido dentro del recinto, donde los alcaldes de Puente Alto, Matías Toledo (independiente), y de Tierra Amarilla, Cristóbal Zúñiga (DC), manifestaron su rechazo a la eliminación de las contribuciones, Desbordes le restó dramatismo a la situación, destacando la autoridad del Mandatario para retomar el control de la asamblea.
"Adentro hubo bastante respeto. El alcalde de Puente Alto se paró, sí, pero nada del otro mundo, no hubo falta de respeto al interior.
El Presidente pidió respeto e inmediatamente hubo silencio", explicó el jefe comunal de Santiago. Disculpas desde la AChM y postura del Gobierno Esta visión contrasta con la actitud de la directiva de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM).