La expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), una especie invasora procedente del sureste de Asia que fue detectada por primera vez en España en el año 2010, ha generado preocupación por su impacto en el ecosistema y por los riesgos que representa para la salud pública después de que en 2025 tres hombres murieran por picaduras de este insecto. En este contexto, la Asociación El Burrito Feliz (EBF)-Doñana ha puesto en marcha un proyecto innovador: aprovechar el comportamiento depredador de los abejarucos y las ranas para controlar la proliferación de esta avispa en el entorno del Parque Nacional.

El hallazgo de dos colonias de abejarucos arrasadas en Hinojos y Almonte, en Huelva, encendió las alarmas en Doñana, según informa la asociación en un comunicado. La rápida reacción de colectivos locales y del SEPRONA de la Guardia Civil permitió frenar el daño y poner en marcha una respuesta inédita: crear nuevos espacios seguros para que los abejarucos aniden y, al mismo tiempo, impulsar humedales artificiales donde las ranas puedan prosperar.

Estas dos especies, convertidas en aliados inesperados, han demostrado ser rivales eficaces frente a la Vespa velutina. PUBLICIDAD “La combinación de aves y anfibios locales actúa como una muralla natural frente a la especie invasora”, asegura la asociación.

En el santuario animal de Chucena, gestionado por EBF-Doñana, los primeros resultados ya son visibles. En pocos meses, se han logrado cuatro nidos exitosos de abejaruco.

Por ello, la asociación planea registrar oficialmente el proyecto ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Diputación de Huelva, presentándolo como “una alternativa natural, económica y eficaz para enfrentar el desafío de la avispa asiática”. PUBLICIDAD La idea ha despertado interés entre ornitólogos y fotógrafos de naturaleza, indica la asociación.