Cómo asegurar el agua del futuro: las claves que plantearon expertos y autoridades para enfrentar la crisis hídrica Más allá del diagnóstico, el último conversatorio de Hub Sustentabilidad puso sobre la mesa las soluciones que el sector público y la sanitaria ya están impulsando para enfrentar la escasez: reúso de aguas servidas, nuevas plantas desaladoras y una cartera de embalses que apunta a la próxima década. En el conversatorio “Chile bajo escasez hídrica: el camino hacia soluciones más integrales.

Gestión, eficiencia e infraestructura para construir ciudades más resilientes”, realizado por Hub Sustentabilidad en el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, autoridades, academia y la industria sanitaria coincidieron en que el país enfrenta una crisis estructural. Pero el foco del encuentro estuvo en otra parte: en las obras y estrategias que buscan transformar ese diagnóstico en respuestas concretas.

Participaron el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda; el gerente general de Aguas Andinas, José Sáez, y el director del Centro de Investigación en Sustentabilidad y Gestión Estratégica de la Universidad del Desarrollo (CiSGER) y miembro del IPCC, Álex Godoy. El reúso de aguas como apuesta para Santiago Una de las soluciones más relevantes que presentó la sanitaria es el proyecto Biociudad, una batería de iniciativas para la Región Metropolitana cuyo eje es el reúso de agua.

Sáez explicó que la propuesta consiste en tomar parte del agua que las biofactorías de Aguas Andinas son capaces de sanear —del orden de 16 metros cúbicos por segundo— y destinar tres de esos metros cúbicos a impulsarlos 35 kilómetros aguas arriba del río Maipo. Una vez depositada en ese tramo, los usuarios de esas aguas permiten a la sanitaria captar el mismo volumen en la cabecera de la planta, equilibrando así el uso del recurso en la cuenca.

El ejecutivo defendió esta vía como una alternativa más razonable en términos de costos frente a la desalación, que para abastecer a Santiago elevaría las tarifas de manera muy significativa. “No nos podemos dar el lujo de pensar la resiliencia de una ciudad de más de siete millones de habitantes en horas.