Tensión en el Ministerio de la Mujer escala hasta Cerro Castillo en cita de RN con el Presidente Kast La presidenta del Senado, Paulina Núñez, rompió el libreto de la reunión oficialista para denunciar la insostenible convivencia y falta de autonomía que afecta a la subsecretaria Daniela Castro. Lo que estaba planificado como una instancia de alineación política y coordinación legislativa post Cuenta Pública terminó transformándose en la vitrina de una profunda crisis institucional.

Durante la reunión que el Presidente de la República, José Antonio Kast, sostuvo con la bancada de parlamentarios de Renovación Nacional (RN) en el Palacio de Cerro Castillo, el foco de atención se desvió drásticamente hacia el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, repartición que enfrenta un quiebre total e insostenible en su primera línea de mando. Revisa también: A pesar de que la directiva liderada por Andrea Balladares llegó con requerimientos sectoriales y el Mandatario, acompañado por el equipo de la Segpres, llamó reiteradamente a la unidad, fue una intervención de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, la que sacudió el cónclave.

La parlamentaria centró su alocución en denunciar que la relación entre la ministra de la cartera, Judith Marín (Partido Social Cristiano), y la subsecretaria de la misma, Daniela Castro (RN), se encuentra completamente destruida, afectando directamente la operatividad del ministerio. “No se puede seguir trabajando así”, habría advertido tajantemente la senadora Núñez según testigos de la cita, emplazando de forma directa al Jefe de Estado a intervenir y buscar una solución definitiva para frenar la parálisis de la cartera.

Diferencias doctrinales: El choque entre el ala conservadora y liberal Quienes han seguido de cerca el día a día en el Ministerio de la Mujer explican que las fricciones iniciales respondieron a una marcada distancia de carácter ideológico. La ministra Marín encarna las posturas más conservadoras de su tienda, el Partido Social Cristiano, mientras que la subsecretaria Castro representa al ala de la derecha liberal de Renovación Nacional.

Esta pugna doctrinaria escaló a un conflicto mayor tras la petición de renuncia exigida a la directora nacional del Sernameg, Priscilla Carrasco, una decisión adoptada por Marín que no contó con el respaldo de las huestes de Chile Vamos. El despido fue duramente resentido por parlamentarias como las senadoras María José Gatica, Ximena Ossandón y la propia Paulina Núñez, quien consideró la salida de Carrasco como una afrenta humanitaria debido a que la autoridad se encontraba en pleno tratamiento contra un cáncer.