El mercado de vehículos usados en Chile ha iniciado el año con un dinamismo sin precedentes. Según datos de la Cámara Nacional de Comercio Automotriz (CAVEM), el primer trimestre de 2026 cerró con un récord histórico de 295.048 transferencias de vehículos usados.

Esta cifra representa un crecimiento del 11,5% respecto al mismo periodo del año anterior, consolidando una tendencia donde hoy se venden 3,9 autos usados por cada uno nuevo. Sin embargo, este auge de ventas no ha disminuido la incertidumbre de los compradores.

Un reporte del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) que analizó el periodo entre 2020 y junio de 2023, reveló que se registraron 4.378 reclamos específicos relacionados con la compra de vehículos usados. Los problemas más frecuentes reportados incluyen fallas mecánicas detectadas tras la compra, incumplimientos de garantía y discrepancias entre el estado real del móvil y lo informado por el vendedor.

El riesgo de la «compra a ciegas» La preocupación por la seguridad mecánica es respaldada por datos del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, que indican que el 60% de los vehículos rechazados en las plantas de revisión técnica presentan fallas que podrían haberse detectado mediante una simple inspección visual previa. Problemas en motor, caja de cambio, fugas de fluidos son los defectos más comunes que los compradores suelen pasar por alto al momento del cierre del negocio.

A los riesgos técnicos se suma el peligro de delitos. De acuerdo con información de Carabineros de Chile, hacia mediados de 2024 ya se reportaban más de 18 mil casos de estafas en la compraventa de vehículos, destacando ilícitos como la adulteración del kilometraje, la venta de autos robados o con prohibiciones legales de transferencia ocultas, como los autos en prenda.