Roberto Garrido confirmó este viernes que permanecerá al frente de la Fiscalía Regional de La Araucanía hasta el 3 de agosto, cuando asuma formalmente como nuevo persecutor jefe del Biobío. La declaración fue difundida horas después de que el fiscal nacional Ángel Valencia anunciara oficialmente su designación.
En su comunicado, Garrido agradeció la confianza depositada por Valencia y subrayó la dimensión personal del cargo. "Es un desafío muy interesante desde el punto de vista profesional y además desde el punto de vista personal por cuanto yo soy originario de esa región", señaló.
El persecutor explicó que la transición no implicará un alejamiento inmediato de sus actuales funciones. Mientras cumple su labor en La Araucanía, trabajará en paralelo en la conformación de los equipos que asumirán las tareas del Biobío. "Hasta el 3 de agosto voy a seguir desempeñándome como fiscal de La Araucanía con el mismo entusiasmo y compromiso que he tenido durante todo este tiempo", precisó, según informó La Tercera.
Garrido llega al Biobío con dos décadas de trayectoria en el Ministerio Público. Ingresó a la institución en 2002 como abogado asistente en Purén, ciudad de La Araucanía, y en 2014 fue distinguido como el fiscal más destacado de la región. Su carrera incluye la investigación de la Operación Huracán, que expuso montajes de Carabineros contra dirigentes mapuche, y el caso Catrillanca, el homicidio del comunero Camilo Catrillanca a manos de uniformados en 2018.
Formado en Derecho en la Universidad de Concepción, cuenta además con un Magíster en Derecho Público de la Universidad Autónoma y un Diplomado en Derechos Humanos de la Universidad de Chile. Desde junio de 2021 dirige la Fiscalía Regional de La Araucanía, una de las más complejas del país.
El Biobío tiene sus propias urgencias en materia de seguridad. Entre las causas más recientes figura el secuestro de una fiscal en la ciudad de Tomé, caso que mantiene activas investigaciones en la región. Garrido asumirá la conducción de la persecución penal de una de las zonas más densamente pobladas del país, con una fecha ya fijada: el 3 de agosto.